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PASOS PARA UN REAVIVAMIENTO PERSONAL. Helmut Haubeil

Por 7 junio, 2019 Sin comentarios

¿QUÉ CAMBIOS PODEMOS ESPERAR?

¿Qué ventajas obtenemos al tener una vida llena del Espíritu Santo? ¿Qué perdemos cuando no oramos por el Espíritu Santo?

UNA COMPARACIÓN ENTRE EL CRISTIANISMO CARNAL Y EL ESPIRITUAL

Las consecuencias del cristianismo carnal que afectan al individuo ya han sido enumeradas parcialmente. Se manifiestan de la siguiente forma: En esta condición el individuo no es salvo (Romanos 8:6-8; Apoca-lipsis 3:16). El amor de Dios – amor ágape – no está en la persona (Romanos 5:5; Gálatas 5:22); depende completamente del amor humano; los deseos de la carne no han sido quebrantados (Gálatas 5:16). EL poder del pecado no ha sido quebrantado (Gálatas 5:16; Romanos 8:2). La persona no ha sido fortalecida con poder “conforme a las riquezas de su gloria” (Efes. 3:16-17). Cristo no mora en la persona (1 Juan 3:24).

La persona no ha recibido poder para testificar de Cristo (Hechos 1:18). La persona actúa humanamente (1 Corintios 3:3) de manera que causa rivalidades y tensiones. Como regla general, es difícil que esta persona acepte ser exhortada. Su vida de oración puede ser inadecuada . La persona sólo tiene habilidades humanas para perdonar y para evitar guardar rencores. El cristiano carnal actúa en ocasiones como un hombre natural. Pablo dice “¿no sois carnales y andáis como hombres?” (1 Corintios 3:3 RVR-1995). Otras veces sus acciones son como las de una persona espiritual aunque en realidad esté viviendo por su propias fuerzas y habilidades. El cristiano espiritual experimenta la plenitud de Dios: “para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.” Efesios 3:16-21 RVR-1995 EFECTOS DEL CRISTIANISMO CARNAL Siento mucho las pérdidas que se dieron en mi familia y en las iglesias donde trabajé como pastor como resultado de mi falta del Espíritu Santo. En esta área, también es cierto el dicho que dice que nadie puede guiar a otros más lejos de lo que él mismo ha llegado. Debemos darnos cuenta de que las deficiencias personales del Espíritu Santo de los individuos se suman o multiplican en la familia y en la iglesia de acuerdo a la cantidad de miembros.

Niños y Jóvenes

El cristianismo carnal es un espacio fértil para la vida cristiana liberal. Con buenas intenciones, pero ignorantemente, la gente busca la manera de hacer lo que no puede hacer y después busca una salida. ¿Será ésta la razón por la que estamos perdiendo a la juventud? ¿Hemos sido un ejemplo de cristianismo carnal para los niños y jóvenes ya sea por ignorancia o por otras razones? ¿Se habrán ellos vuelto cristianos carnales como resultado de esto y por ende han tenido que luchar con el desánimo? ¿Es ésta la razón por la cual muchos no toman en serio a la iglesia o la han abandonado? No hace mucho, un hombre mayor le dijo a su iglesia: “Hay una razón por la cual tenemos los problemas que tenemos en nuestras vidas y en las vidas de nuestros jóvenes: Nosotros, la generación mayor, no hemos entendido la obra del Espíritu Santo y no nos hemos llenado de Él.” 70

Recordemos las consecuencias de ser tibios (no estar rendidos completamente a Cristo): “Los cristianos a medias son peores que los infie­les, porque sus palabras engañosas y su posición indecisa hacen que muchos se descarríen. El infiel muestra sus colores. El cristiano tibio engaña a las dos partes. No es un buen mundano, ni tampoco un buen cristiano. Satanás lo emplea para realizar una obra que nadie puede hacer.” 71

Sin embargo, si vivimos espiritualmente podemos mostrarle a nues­tros hijos cómo obtener ayuda divina. Ellen White dice algo maravilloso:

“Enseñad a vuestros hijos que es privilegio suyo recibir cada día el bautismo del Espíritu Santo. Permitid que Cristo encuentre en vosotros su mano auxiliadora para ejecutar sus propósitos. Por la oración podéis adquirir una experiencia que dará perfecto éxito a vuestro ministerio en favor de vuestros hijos.” 72

Les enseñamos a nuestros hijos a orar, pero ¿les enseñamos a pedir diariamente por el Espíritu Santo? ¿O no sabíamos cómo hacerlo noso­tros mismos? En aquel entonces, mi esposa y yo no sabíamos de eso. Agradezco que Dios pasó por alto el tiempo en el cual no teníamos este conocimiento. Como consecuencia, ¿cuántas pérdidas habremos sufrido?

¡Qué hijos más maravillosos tendrán los padres espirituales cuando se comprometan diariamente con Jesús y pidan por el Espíritu Santo!

¿Es un ambiente de amor divino o es simplemente ser amables los unos con otr os? ¿Cómo cambia el ambiente de los matrimonios, las familias, la iglesia local y la mundial dependiendo de si sus miembros hablan, piensan y actúan de forma espiritual o carnal? ¿Qué sucede si no se cuenta con el poder de Dios para llevar una vida disciplinada? ¿ Qué diferencia hay si el amor de Dios hace falta y el poder del pecado no ha sido quebrantado? y ¿Qué diferencia existe si, por la gracia de Dios, todas estas características están presentes? Los cristianos carnales conservadores tienden a criticar. Esto no es bueno. Aunque tenemos que hablar de los mandamientos de Dios, debe­mos al mismo tiempo darnos cuenta de que el cambio verdadero viene de adentro.

Los liberales tienden a no tomar las cosas seriamente y a adaptarse a los métodos mundanales. Dios no puede bendecir esto.

Joseph Kidder identificó así la condición general de la iglesia de hoy en día: “Letargo, superficialidad, mundanalidad, falta de generosidad, ministros agotados, adolescentes abandonando la iglesia, auto-disci­plina débil, planes sin mucho trasfondo o resultados, una falta crónica de hombres fuertes y dedicados.” 73

La razón de nuestro problema es la falta de una conexión con Jesús (Juan 15:1-5) y tener demasiada confianza en los esfuerzos humanos (Zacarías 4:6). Kidder también identifica que tener una vida llena del Espíritu Santo es la solución (Hechos 1:8). Jesús nos dio un nuevo mandamiento: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.” (Juan 13:34-35 RVR-1995)

Amar como Jesús ama significa amar con amor divino (ágape). Sólo podemos hacer esto cuando estamos llenos del Espíritu Santo.

“Un amor supremo hacia Dios y un amor abnegado hacia nuestros semejantes, es el mejor don que nuestro Padre celestial puede conferirnos. Tal amor no es un impulso, sino un principio divino, un poder permanente. El corazón que no ha sido santificado no puede originarlo ni producirlo. Únicamente se encuentra en el corazón en el cual reina Cristo.” 74 Creo que hay una diferencia entre “solamente” ser amables los unos con los otros e ir más allá y amarnos con el amor de Dios. Ellen White nos da una clave significativa: “Noventa y nueve de cada cien problemas que amargan tan terriblemente la vida podrían haberse ahorrado con el ornamento de un espíritu manso y pacífico.” 75

La Palabra de Dios indica algo acerca de la vida matrimonial en 1 Tesalonicenses 4:3-8. Entre otras cosas estos versículos hablan acerca de vivir en santidad y de manera respetable dentro del matrimonio en contraste con la pasión desordenada de los gentiles. Ya que menciona una vida de santidad tres veces y también el tener al Espíritu Santo, nos damos cuenta de que la vida con el Espíritu Santo también puede y debe cambiar nuestras relaciones matrimoniales. Era el propósito de Dios que tuviésemos gran gozo y plenitud en nuestro matrimonio. ¿Acaso no muestra esto que Dios quiere ayudarnos a tratarnos los unos a los otros con amante ternura en lugar de con pasión desordenada?

Jesús oraba por la unidad de sus discípulos: “para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Juan 17:21 RVR-1995)

William G. Johnsson dice: “Muchos adventistas todavía necesitan comprender lo que significa ser uno con Cristo. En el pasado probablemente no le hemos dado suficiente importancia a esto o lo hemos entendido mal.” 76

Cristo está en nosotros cuando estamos llenos del Espíritu Santo. El cristianismo espiritual ayuda a que las oraciones sean contestadas por el Señor. Ellen White dice: “Cuando los hijos de Dios son uno en la unidad del Espíritu, todo fariseísmo, toda justicia propia, que fueron el pecado de la nación judía, se eliminarán de su corazón. El molde de Cristo estará en cada miembro individual de su cuerpo, y su pueblo será odres nuevos en los cuales él pueda vaciar su vino nuevo, y el vino nuevo no romperá los odres. Dios hará conocer el misterio que ha estado oculto durante siglos. Hará saber cuáles son ‘las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria’ (Colosenses 1:27)” 77

La Disciplina en la Iglesia

¿Cree usted que la disciplina en la iglesia se aplicaría diferentemente si se aplicara sin el amor de Dios? ¿Qué tipo de decisiones tomará una iglesia compuesta en su mayoría por cristianos carnales o cuando tiene un pastor o líder carnal? Al recordar mi trabajo como pastor, me da la impresión de que los miembros de iglesia espirituales suelen ayudar a los hermanos que han caído en pecado a darse cuenta de su pecado y a arrepentirse. La disciplina ha cumplido su propósito cuando las perso­nas se arrepienten y confiesan sus pecados. Algunas veces los cristianos carnales tienden a utilizar la disciplina como forma de castigo y hasta abusan de ella para ejercer su influencia (Mateo 18:15-17; 1 Corintios 3:1-4; 2 Corintios 10:3; Judas versículo 19)