Devocional

PASOS PARA UN REAVIVAMIENTO PERSONAL. Helmut Haubeil

Por 23 abril, 2019 Sin comentarios

EL PROBLEMA PRINCIPAL

Creo que hemos descubierto dónde está nuestro verdadero problema: tiene que ver con el cristianismo carnal. ¡Ahora vemos claramente porqué Jesús no desea tener seguidores tibios! Ellos no tienen la vida en abun­dancia que Dios quiere que tengamos y son un mal ejemplo aunque la mayoría de ellos no lo sepan. El problema es mucho más serio de lo que pensamos. “Los cristianos a medias son peores que los infieles; por sus palabras engañosas y sus postura no comprometida llevan a muchos a la perdición.” 25 En el libro Christ our Righteousness (Cristo nuestra Justicia), escrito por Arthur G. Daniells, leemos lo siguiente:

“El formalismo es algo extremadamente engañoso y destructivo. Es el precipicio escondido e inesperado que ha amenazado con destruir la iglesia en muchas ocasiones a través de los siglos. Pablo nos advierte que esta “apariencia de piedad” (2 Tim. 3:5) sin el poder de Dios (sin ser llenos del Espíritu Santo) sería uno de los peligros de los últimos días y nos amonesta a no dejarnos llevar por esta actitud cómoda y engañosa.” 26

Posibles Factores que llevan al Cristianismo Carnal Existen diversos factores o razones que pueden conducirnos al cristianismo carnal: 1. Ignorancia – No nos hemos dedicado lo suficiente al tema de “la vida con el Espíritu Santo” o no hemos encontrado la clave para ponerla en práctica. 2. Incredulidad o falta de fe – Para ser llenos del Espíritu Santo debemos haber entregado nuestras vidas por completo a Jesucristo. Esta incre­dulidad o falta de fe también puede suceder por ignorancia, o quizá porque tenemos temor a que el Señor nos dirija de manera diferente a lo que nosotros quisiéramos. Esto significa que no confiamos suficientemente en el amor y la sabiduría de Dios. 3. Nociones incorrectas – Una persona puede pensar que está llena del Espíritu Santo aunque no lo esté verdaderamente o suficientemente. Este parece ser el problema más frecuente. 4. Demasiadas ocupaciones – La gente está demasiado ocupada y piensa que no tiene suficiente tiempo para mantener una relación con Cristo o tiene el tiempo pero no logra progresar en su relación con Dios. 5. Los pecados ocultos y la falta de reconciliación – al igual que en un cortocircuito, se pierde el contacto con el poder de Dios. 6. Actuar según los sentimientos. La palabra de Dios dice: “el justo vivirá por la fe.” ¿Tomo decisiones basadas en la confianza en Dios o de acuerdo a mis sentimientos? Esta declaración de Roger Morneau realmente me impresionó: “Los espíritus animan a las personas a escuchar a sus sentimientos en lugar de la palabra de Cristo y sus profetas. No existe una forma más efectiva en que los espíritus puedan obtener el control de las vidas de las personas sin que éstas se enteren de lo que está sucediendo.” 27

¿Por qué debo pedir por el Espíritu Santo aunque ya esté lleno del Espíritu Santo? Por un lado, el Espíritu Santo nos fue dado para que permaneciera en nosotros; por otro lado, debemos pedir con fe continuamente por el Espíritu Santo. ¿Cómo resolvemos esta aparente contradicción? Por un lado:

Jesús dice en Juan 14:17: “porque (el Espíritu Santo) vive con vosotros y estará en vosotros.” Hechos 2:38 “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros … y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

Por otro lado:

Jesús enseña esto acerca de la oración en Lucas 11:9-13: “Por eso os digo: Pedid, y se os dará…¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” Efesios 5:18 dice “sed llenos del Espíritu.” En ambos casos en el griego original es una petición continua.

La Solución:

E.G. White dice: “Sin embargo, las operaciones del Espíritu están siem­pre en armonía con la Palabra escrita. Lo que sucede en el mundo natural, pasa también en el espiritual. La vida natural es conservada momento tras momento por un poder divino; sin embargo, no es sostenida por un milagro directo, sino por el uso de las bendiciones puestas a nuestro alcance. Así la vida espiritual es sostenida por el uso de los medios que la Providencia ha provisto. Para que el seguidor de Cristo crezca hasta convertirse en “un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13), debe comer del pan de vida y beber del agua de la salvación. Debe velar, orar y trabajar, y prestar atención en todas las cosas a las instrucciones de Dios consignadas en su Palabra” 28

Nuestra vida comienza en el momento de la concepción. Esta vida debe permanecer en nosotros hasta el final de nuestros días. Para poder sustentarla debemos comer, beber, ejercitarnos, etc. Es exactamente igual con nuestra vida espiritual. Al bautizarnos por medio del agua y del Espíritu recibimos al Espíritu Santo (renacemos). Esta vida espiritual debe sea parte de nosotros permanentemente. Para poder sustentarla es necesario utilizar los bienes espirituales que Dios ha provisto: el Espíritu Santo, la Palabra de Dios, la oración, nuestro testimonio, etc.

Jesús dice en Juan 15:4 “Permaneced en mi y yo en vosotros”. E.G. White dice al respecto: “El estar en Cristo significa recibir constantemente de su Espíritu, una vida de entrega sin reservas a su servicio.” 29

Por esto necesitamos pedir diariamente por el Espíritu Santo con fe y entregarnos al Señor cada mañana con todo lo que tenemos y todo lo que somos. ¿DÓNDE ME ENCUENTRO YO? Ahora lo más importante es discernir en qué grupo estoy yo. ¿Dónde me encuentro yo?

Cuando mi madre tenía 20 años de edad alguien le preguntó: “¿Qué significa Dios para usted?”. Ella respondió que no tenía interés en la fe. Entonces su interlocutor le preguntó: “¿Y si muriera esta noche?”. Este comentario le llegó a lo más profundo pero tuvo un efecto positivo ya que le llevó a hacer un compromiso con Jesús y con su iglesia. Quizá esta pregunta le ayude a usted también: Si muriese hoy mismo… (¿de un infarto? ¿un accidente?) ¿Tiene la seguridad de la vida eterna con Jesús? No se quede con la duda. ¡Su Felicidad Depende de esto! Me asusté al darme cuenta de la magnitud del problema que implica la falta del Espíritu Santo. Pensé y oré mucho antes de decidir agregar el siguiente párrafo. Estoy arriesgándome ya que la felicidad en esta vida y la vida eterna dependen de esto; además, esto tiene una influencia especial en el matrimonio, la familia, la iglesia y en el trabajo diario. No sé a quien aplicará pero quiero ser de beneficio a las personas que con­cierna ya que me ha ayudado a mí también. Es crucial que toda persona carnal se dé cuenta de que es carnal; sino, no podrá cambiar con la ayuda de Dios. Dios en su gran amor quiere bendecirnos ricamente a través de una relación íntima con Jesucristo por medio del Espíritu Santo; como resultado se evita una gran pérdida y se pueden experimentar grandes e inmensurables bendiciones. Lo más maravilloso es que si aún no tene­mos una relación íntima con Jesús podemos remediar esta situación rápidamente con la ayuda de Dios. (Hablaremos más acerca de esto en los capítulos 3 y 5).

El problema del cristianismo carnal se describe de diferentes formas en la Biblia. Los diferentes grupos y las personas dentro de los grupos pueden tener diferentes enfoques, pero su problema central es el mismo. Las descripciones son: “Conforme a la carne” o “carnal” Romanos 8:1-17; 1 Corintios 3:1-4, Gálatas 5:16-21 y otros textos “Insensato” – la parábola de las diez vírgenes Mateo 25:1-13 “El estado de la iglesia representado por las vírgenes insensatas, es también conocido como el estado laodicense.” 30 “Tibio” – la carta a Laodicea Apocalipsis 3:14-21 “¡Ojala fueras frío o caliente!” (Apocalipsis 3:15) ¿No es esto asombroso? Jesús prefiere que sean fríos a que sean tibios. ¿Por qué? “Los cristianos a medias son peores que los infieles; por sus palabras engañosas y su postura no comprometida llevan a muchos a la perdición. Los infieles muestran su verdadera naturaleza. El cristiano tibio engaña a ambas partes. No es un buen mundano ni un buen cristiano. Satanás lo utiliza para hacer un trabajo que nadie más puede hacer.” 31 No ha “nacido de nuevo” o ha dejado de permanecer en esta condi­ción: Juan 3:1-21 “El nuevo nacimiento es una rara experiencia en esta época del mundo. Ésta es la razón por la cual hay tanta perplejidad en las iglesias. Muchos de los que asumen el nombre de Cristo son profa­nos e impuros. Han sido bautizados, pero fueron enterrados vivos. El yo no murió, por lo tanto no resucitaron a la vida nueva en Cristo” 32 “apariencia de piedad” “tendrán apariencia de piedad pero negaran la eficacia de ella” 2 Timoteo 3:5. Arthur G. Daniells dice algo al respecto: “El formalismo es algo extremadamente engañoso y destructivo. Es el precipicio escondido e inesperado que ha amenazado con destruir a la iglesia en muchas ocasiones a través de los siglos. Pablo nos advierte de que esta “apariencia de piedad” (2 Tim. 3:5) sin el poder de Dios (sin ser llenos del Espíritu Santo) sería uno de los peligros de los últimos días y nos amonesta a no dejarnos llevar por esta actitud cómoda y engañosa.” 33 Además existen algunas declaraciones impactantes en los escritos de Ellen White: Pocos, muy pocos “En mi sueño, un centinela estaba a la puerta de un importante edificio y preguntaba a cada uno que procuraba entrar: “¿Has recibido al Espíritu Santo?” En su mano había un cordón para medir, y sólo pocos, muy pocos fueron admitidos en el edificio.” 34 Ni uno de cada veinte “Es una solemne declaración la que hago a la iglesia, de que ni uno de cada veinte de aquellos cuyos nombres están registrados en los libros de la iglesia se halla preparado para terminar su historia terrenal, y que estaría tan ciertamente sin Dios y sin esperanza en el mundo como el pecador común.” 35 ¿Por qué están tan adormecidos? “¿Por qué están tan adormecidos los soldados de Cristo? ¿por qué revelan tanta indiferencia? Sencillamente porque tienen poca comu­nión verdadera con Cristo, porque están destituidos de su Espíritu.” 36 Un gran peligro “No insistiré aquí en la brevedad e incertidumbre de la vida; pero se corre un terrible peligro, que no se comprende lo suficiente, cuando se posterga el acto de ceder a la voz suplicante del Santo Espíritu de Dios y se prefiere vivir en el pecado, porque tal demora consiste realmente en esto.” 37 ¿Cuál es el pecado principal? “Por cuanto no creen en mi.” (Juan 16:9) La muestra de que verdaderamente creemos y confiamos en Jesús es que nos rindamos por completo a Él. Tiene que ver con una entrega completa; nuestra disposición a seguirle en todo.

Quiero decir esto una vez más: me he atrevido a agregar este párrafo tan serio ya que la felicidad en esta vida y la vida eterna misma depen­den de esto; además, esto tiene una influencia especial en el matrimonio, la familia y en la iglesia. Preguntas y más Preguntas La pregunta crucial es si usted está lleno del Espíritu Santo o no, pero ¿cuándo se llena una persona del Espíritu Santo? ¿Cuáles son los prerre­quisitos? ¿Cuáles son los resultados positivos de una vida llena del Espíritu Santo? ¿Qué sucede cuando uno cree estar lleno del Espíritu Santo sin realmente estarlo? Gracias a Dios por las Señales Gracias a Dios estamos dedicándonos más al tema del reavivamiento. Creo que nuestro grande y maravilloso Dios tiene razones importantes para impulsarnos a través de su Espíritu Santo hacia un reavivamiento.

Estas podrían ser las razones: Él quiere que superemos nuestras deficiencias y salgamos de nuestro estado laodicense. Él quiere prepararnos para la segunda venida de Jesús y el tiempo especial previo a su venida. Él quiere que comience el último gran reavivamiento (Apocalipsis 18:1-2) en el mundo a través de aquellos “que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis 12:17).

También debemos agradecer a Dios porque cada cristiano carnal puede volverse rápidamente un cristiano espiritual y porque todo aquel que vive en el Espíritu Santo puede crecer hasta alcanzar la estatura de Cristo.

A continuación les comparto otro testimonio para concluir este capítulo.

Nueva Motivación y Gozo Interior

“Una hermana de la iglesia me regaló el librito ‘Pasos para un Reavivamiento Personal’. El contenido me impresionó. Finalmente había encontrado lo que tanto buscaba. Pronto comencé a organizar mi vida espiritual y fue entonces cuando me di cuenta de que había algo que debía hacer: entregar mi vida por completo a Jesús. A partir de ese entonces el Señor empezó a despertarme temprano para darme tiempo para mi devoción personal. Cada día estudiaba un capítulo del libro de los 40 días. Noté que mi relación con Jesús crecía; se volvía más profunda y más íntima. El Espíritu Santo estaba obrando en mi vida. Después de terminar el libro de los 40 días, estudié la segunda parte. Desde entonces he estudiado estos dos libros cuatro veces. No puedo evitar el buscar tener tiempo de comunión con Dios a diario. Los resultados son maravillosos. Mi nueva motivación y gozo interior no pasan desapercibidos. Durante ese tiempo pude experimentar muchas cosas. También he buscado oportunidades para compartir con otros mi experiencia. El tener una relación íntima con Jesús hace que muchas otras cosas se vuelvan poco importantes y hace que las preocupaciones innecesarias se disuelvan. Es mi deseo y oración que muchos otros creyentes puedan experimentar esto también.” H.S.