Devocional

Pasos para un reavivamiento persona. H. Haubeil

Por 5 julio, 2019 Sin comentarios

LA PALABRA PROFÉTICA DIVINA PARA LOS ÚLTIMOS DÍAS

Dios tiene por costumbre revelar sus planes importantes a través de sus profetas (Amós 3:7). Por esta razón le dio importantes mensajes proféticos para los últimos días a Ellen White. Era importante y necesario tener información adicional relevante de parte Dios ya que muchas cosas serían completamente diferentes a las de los tiempos pasados. Hoy lo llamaríamos “una actualización”. De acuerdo a Ellen White, estos mensa­jes serían relevantes hasta la segunda venida de Jesucristo. Ya que sus consejos incluyen cambios de estilo de vida, amonestaciones, exhor­taciones, etc. una persona espiritual puede aceptarlos más fácilmente que una persona carnal. (Pero sólo porque alguien tome estos consejos seriamente no significa que sea espiritual). Sería sabio pensar en estas palabras de Deuteronomio 18:19 RVR-1995: “Pero a cualquiera que no oiga las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuenta.” Esto muestra claramente que el mensaje de un verdadero profeta no tiene que ver con el profeta, sino con Dios mismo. ¿Cómo podemos saber si alguien es un profeta verdadero? La Palabra de Dios nos da cinco características. Un verdadero profeta debe tener las cinco: 1. Su estilo de vida: “Por sus frutos los conoceréis” Mateo 7:15-20. 2. Cumplimiento de las profecías: Deuteronomio 18:21-22 (con la excep­ción de las profecías condicionales; Jonás, por ejemplo). 3. Llama a ser fiel a Dios (a la Palabra de Dios) Deuteronomio 13:1-5 4. Reconoce a Jesús como hombre y como Dios. 1 Juan 4:1-3 5. De acuerdo con las enseñanzas de la Biblia (Juan 17:17)

Todos los mandamientos de Dios, incluyendo sus consejos a través de los profetas, son para nuestro bien; por eso es que son tan valiosos. Por esta misma razón es que las personas espirituales pueden obedecer en el poder de Dios y hacerlo con gozo sabiendo que contribuirá a su éxito en la vida. “Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.” (2 Cron. 20:20)

La guía de estudio de la Escuela Sabática dice lo siguiente acerca de la relación entre una vida con el Espíritu Santo y las palabras de un verda­dero profeta: “Quien rechaza la palabra profética, se cierra a la instruc­ción del Espíritu Santo. El resultado de hoy no es diferente al de antes: la pérdida de la relación con Dios y el estar abiertos a recibir influencias negativas.”

PLANIFICACIÓN/ESTRATEGIA

Una tarea importante de la iglesia y sus líderes es encontrar buenas soluciones y métodos para hacer los deberes de la iglesia y el trabajo misionero. Todo es cuestión de planes y estrategias; básicamente se trata de pro­curar el fortalecimiento espiritual de la iglesia y de alcanzar a más almas.

Me bauticé hace 70 años. Fui un miembro activo de la iglesia por 22 años (Líder de Jóvenes, de la Escuela Sabática, de Ministerios Personales y Primer Anciano) y he sido pastor por 48 años. He desarrollado una gran cantidad de programas y métodos a lo largo de mi carrera, he trabajado duro. En este contexto pienso en las palabras de Dwight Nelson en la sesión de la Conferencia General en el 2005: “Nuestra iglesia ha desarrollado rituales admirables, planes y pro­gramas hasta el punto del cansancio, pero si no admitimos finalmente la bancarrota espiritual (falta del Espíritu Santo) que se ha apoderado de nuestros ministros y líderes nunca podremos salir de nuestro Cristianismo Nominal.” 79 Hablando del mismo tema, Dennis Smith dice lo siguiente: “No tengo nada en contra de los planes, programas o métodos. Pero temo que a menudo dependemos de estas cosas para adelantar la obra de Dios. Los planes, los programas y los métodos no terminarán la obra de Dios. Ni los grandes oradores, ni los conciertos cristianos maravillosos, ni las transmisiones satelitales terminarán la obra de Dios. El Espíritu de Dios terminará la obra; el Espíritu de Dios hablando y sirviendo a través de hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo.”

BAUTISMO/ALCANZANDO ALMAS

La Biblia muestra que el Espíritu Santo es un requisito crucial para alcan­zar almas para Cristo (ver el libro de Hechos). En Alemania tenemos por un lado iglesias que están creciendo y por el otro iglesias que están es­tancadas o se están reduciendo de tamaño. Mientras tanto, a nivel mun­dial el número de miembros en nuestra iglesia ha aumentado veinte ve­ces en los últimos sesenta años. Podemos dar varias razones por las cua­les se está dando este fenómeno en Alemania pero para mí hay una ra­zón clara. La razón principal es la falta del Espíritu Santo. Naturalmente es un problema que nos preocupa intensamente. Hemos desarrollado o adaptado muchos planes y programas. Hemos visto que la falta del Espíritu Santo en esta obra nos ha llevado a perder una gran cantidad de fondos y de tiempo ya que hemos seguido caminos innecesarios o in­fructuosos. Dos citas de Ellen White ilustran esta situación: “El Señor no actúa hoy para atraer más gente a la verdad a causa de los miembros de iglesia que nunca se convirtieron, y de los que se apartaron de la verdad. ¿Qué influencia ejercerían esos miembros no consagrados (cristianos carnales) sobre los nuevos conversos? ¿No anularían el mensaje dado por Dios, que su pueblo debe apoyar?” 81 “Si nos humilláramos delante de Dios, si fuéramos bondadosos, cor­teses, compasivos y piadosos, habría cien conversiones a la verdad donde ahora hay una sola.” 82 Por otro lado, se bautizan personas que no están suficientemente preparadas. Ellen White dice:

“El nuevo nacimiento es una rara experiencia en esta época del mundo. Esta es la razón por la cual hay tanta perplejidad en las iglesias. Muchos de los que asumen el nombre de Cristo son profanos e impuros. Han sido bautizados, pero fueron enterrados vivos. El yo no murió, por lo tanto no resucitaron a la vida nueva en Cristo.”

Esto fue escrito en 1897, ¿cómo está la situación hoy en día? El pro­blema es que quien no ha nacido de nuevo no ha sido lleno del Espíritu Santo. Jesús dijo: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5 RVR-1995) Podemos ver que la falta del Espíritu Santo nos afecta en todas las áreas de la vida. EL ESPÍRITU SANTO Y LA PREDICACIÓN Dios nos dice lo siguiente acerca de la importancia del Espíritu Santo y la predicación: “La predicación de la palabra sería inútil sin la continua presencia y ayuda del Espíritu Santo. Este es el único maestro eficaz de la verdad divina. Únicamente cuando la verdad vaya al corazón acompañada por el Espíritu vivificará la conciencia o transformará la vida. Uno podría presentar la letra de la Palabra de Dios, estar familia­rizado con todos sus mandamientos y promesas; pero a menos que el Espíritu Santo grabe la verdad, ninguna alma caerá sobre la Roca y será quebrantada. Ningún grado de educación ni ventaja alguna, por grande que sea, puede hacer de uno un conducto de luz sin la cooperación del Espíritu de Dios.” 84

La predicación no se realiza solamente durante un sermón, sino también en charlas, estudios bíblicos o grupos pequeños. Randy Maxwell dice: “¡La verdad es que estamos muriendo de sed del contacto con el Dios vivo!” 85

¿Será la falta del Espíritu Santo también la causa del temor? ¿Estaría en lo correcto Emilio Knechtle al decir: “¿por qué no logramos convertir a este mundo corrupto? Nuestras convicciones se han distorsionado. Tenemos temor del conflicto, temor a las discusiones, temor a las dificultades, temor a perder nuestros empleos, temor a perder nuestra reputación, temor a perder nuestras vidas; entonces guardamos silencio y nos escondemos. Nos da temor proclamar el evangelio al mundo con amor y con poder.”

La solución a este problema la encontramos en Hechos 4:31 RVR-1995: “Cuando terminaron de orar, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con valentía la palabra de Dios.”